Todo aquel que programe seguramente
tiene su lenguaje favorito. Muchas veces esto pasa porque aprendimos en un
lenguaje de programación particular, o le entendimos rápido, o nos daba
facilidades para hacer las cosas. Hay muchas razones para tener un lenguaje
como favorito. Sin embargo, en ocasiones nuestro lenguaje empieza a palidecer.
Deja de tener apoyo por parte de la propia empresa que lo produce o por alguna
extraña razón, la gente deja de usarlo. Otros lenguajes se mantienen incólumes
en el tiempo, por ejemplo C, que sigue dominando en muchos casos a los lenguajes
de programación como el más popular.
El punto es que los lenguajes de
programación parecen tener un ciclo de vida y a algunos, parece haberles
llegado el final. He aquí algunos lenguajes cuya suerte parece no ser la mejor: